Anticipar los riesgos de los juguetes en las primeras etapas de desarrollo

Las industrias del juguete y de productos infantiles son responsables de garantizar la seguridad de sus categorías de producto para hacer que el “juego seguro” sea una realidad para los más pequeños del hogar. Esto supone el reto de cumplir con normativas estrictas, al tiempo que se asegura la entrega puntual de productos terminados que cumplan con las expectativas del consumidor. La mayoría de los actores del sector, incluidos fabricantes, importadores y minoristas, ya están poniendo un mayor enfoque en la seguridad y la conformidad. 

A pesar de que las autoridades globales y las asociaciones de consumidores priorizan la seguridad de los consumidores infantiles, los más vulnerables, todavía se detectan muchos riesgos y casos de incumplimiento. Solo en Europa, los juguetes estuvieron entre los productos más notificados en 2018, representando el 31 % de las alertas de RAPEX.

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Source: RAPEX 2018 Annual Report

Many precautions can be taken to secure the supply chain and help reduce risks throughout the production process such as factory audits, in-line inspections or in-production assessments. But there are some measures that can be adopted even before production starts, allowing brands to anticipate risks, including:  

Clasificación juguete / no juguete 

Aunque las normativas sobre juguetes en diferentes países ofrecen una orientación clara para la clasificación de un producto como juguete, existen algunos productos que en ocasiones son difíciles de clasificar. En determinados casos específicos es necesario evaluar criterios adicionales para clasificar un producto como juguete. Por ejemplo, en Europa, la Directiva de Seguridad de los Juguetes establece el siguiente criterio: “cualquier producto diseñado o destinado, de forma exclusiva o no, a ser utilizado en el juego por niños menores de 14 años”. Una definición similar se utiliza en Estados Unidos en la norma ASTM F963: “juguete: cualquier objeto diseñado, fabricado o comercializado como un artículo de juego para niños menores de 14 años”.

La principal dificultad está relacionada con el concepto de “uso en el juego” o “artículo de juego”. La mayoría de los objetos tienen un valor lúdico para los niños, pero esto no significa que pertenezcan a la categoría de juguete. El “valor lúdico” debe ser intencionado por el fabricante y no resultado de la preferencia del niño por un objeto. Si el fabricante etiqueta el producto como “no juguete”, debe ser capaz de respaldar esta afirmación.

Recomendación de edad adecuada y marcado correspondiente

Esto indica la seguridad de un juguete basándose en las siguientes capacidades:

  • Capacidad física del niño para jugar con el juguete
  • Capacidad mental del niño para comprender cómo usar el juguete
  • Necesidades de juego e intereses presentes en las distintas etapas del desarrollo infantil
  • Aspectos de seguridad de un juguete concreto

Los consumidores confían en la recomendación de edad proporcionada por el fabricante en el embalaje del juguete al elegir un producto que se ajuste a los intereses y habilidades del niño. La recomendación de edad también desempeña un papel esencial en la garantía de la seguridad del niño, asegurando que no esté expuesto a juguetes demasiado pequeños que puedan suponer un riesgo de asfixia.

Un problema frecuente en la industria proviene de una recomendación de edad inadecuada, que suele detectarse antes del envío durante una prueba de preembarque. Identificar este problema al final de la producción, una vez que todo el embalaje ha sido impreso, implicará reproducir todos los envases o reetiquetar el marcado adecuado en todos los embalajes existentes. Esto genera costes adicionales, así como retrasos en el envío.

Gestión de riesgos en diseño o prototipo

Identificación de posibles riesgos relacionados con:

  • Asfixia
  • Caídas o ahogamiento
  • Asfixia por oclusión y estrangulamiento
  • Otras lesiones

 

Valor añadido adicional: rendimiento y adecuación al juego

Al lanzar un juguete al mercado, no solo es importante considerar su uso previsto, sino también simular el uso real y potencial por parte del niño. Aunque los requisitos normativos garantizan que se cumplen los estándares de seguridad, sigue existiendo el riesgo de que los niños pequeños utilicen el juguete de forma incorrecta. Identificar estos riesgos es posible al evaluar el producto desde una perspectiva de rendimiento mediante protocolos adaptados y probados que llevan la seguridad un paso más allá.

Por ejemplo, un producto no adaptado al tamaño del niño puede generar riesgos adicionales a pesar de cumplir la normativa. En el caso de una máscara, por ejemplo, si el producto es demasiado grande para el niño, probablemente le obstruirá la visión al usarla, lo que aumenta el riesgo de accidentes.

Mask

 

¿Cómo anticipar estos riesgos?

Recurrir a la experiencia de terceros puede ayudarte a anticipar estos riesgos mediante apoyo desde las primeras etapas de desarrollo. Una evaluación de riesgos adecuada desde las fases de diseño del producto y prototipo puede ayudarte a evitar resultados “fallidos” en los ensayos de preproducción o, incluso peor, en los ensayos de preembarque. Esta intervención temprana te permitirá ahorrar tiempo y dinero.  

En API, nuestra experiencia en producto y fabricación (adquirida diariamente sobre el terreno) nos permite identificar y anticipar riesgos antes de que lleguen a la línea de producción. Nuestros expertos en juguetes pueden guiar y evaluar a tus equipos desde las etapas de diseño y prototipo, ayudándote a gestionar los riesgos y a hacer tus productos más seguros. Trabajamos en estrecha colaboración con comités de juguetes, manteniéndonos al día de los cambios en normas y regulaciones, y recibiendo las últimas novedades sobre las áreas de preocupación actuales y los temas más relevantes del sector.

Algunas de nuestras soluciones preventivas para juguetes incluyen:

  • Informe de validación de producto: informe exhaustivo que destaca las especificaciones de la muestra maestra e identifica puntos críticos que podrían representar un riesgo de seguridad o calidad. Incluye una evaluación de la funcionalidad y el rendimiento desde la perspectiva del usuario final, así como una evaluación en profundidad del marcado del juguete.
  • Revisión de colección: revisión del producto en showroom, que permite identificar riesgos y no conformidades mecánicas, así como recibir asesoramiento y recomendaciones de mejora por parte de nuestros expertos.
  • Evaluación de riesgos en diseño o prototipo: evaluación de riesgos en las fases iniciales de desarrollo. Permite identificar puntos críticos de mejora y recibir recomendaciones de nuestros expertos para aumentar la seguridad del producto.
  • Verificación del marcado: revisión del marcado reglamentario y del manual de instrucciones adaptado a la edad adecuada.
  • Recomendaciones sobre el rendimiento y la aptitud para el juego:protocolos personalizados que simulan el uso del juguete por parte de un niño.
  • Prueba de preproducción.

Habla con nuestros expertos para encontrar la solución adecuada a tus necesidades para anticipar los riesgos en la producción de tus juguetes.